Nosotros

Judith Achar -fundadora del proyecto Mitz y guía Montessori de dicha escuela al ver las necesidades de muchos niños mexicanos de recibir educación de calidad, así como al ver a madres con pocos o ningún ingreso que permitiera cubrir los costos de la educación básica de sus hijos tuvo la visión de utilizar los desperdicios plásticos de negocios y escuelas como materias primas para elaborar productos de gran valor social bajo una vieja técnica náhuatl empleada en el tejido de palmas. La fundadora identificó que la venta de dichos productos sería una fuente oportunidades para mejorar los ingresos de esas familias, así como un recurso sustentable para donar becas educativas a los niños más necesitados de la comunidad de Palo Solo, niños y padres que lo único que necesitaban era que alguien les ofreciera una oportunidad